TAURO

TAURO

 

Tauro es el signo central de la primavera, cuando ésta florece en su plenitud y belleza.

Su símbolo es un toro, buey o vaca, que representa la estabilidad y conservación de la vida, la creación del territorio. Es la belleza y la sensualidad en la naturaleza y la vida.

En Tauro se rebaja el impulso y la fuerza bruta para estabilizar la creación, que de esta forma encuentra su espacio para florecer.

Su regente es Venus, el lucero, la estrella más brillante. Afrodita, Innana, Isthar, Tanit, Isis. Las antiguas diosas de la vida, la creación y la sensualidad. Tauro es abundancia, fertilidad, intuición, resistencia, creatividad. Disfrute de los bienes materiales, erotismo y deseo. Es conservación y estabilidad.

En Tauro encontramos un símbolo de la Madre en su fase de doncella joven, porque sus cuernos recuerdan a la luna creciente, la luna joven y fértil, la luna que hace crecer las semillas en el vientre de la tierra.

En su mitología posterior, cuando llegan los nuevos dioses del patriarcado, lo encontrados convertido en símbolo de lo femenino y su sexualidad, como algo peligroso que amenaza a los nuevos héroes. Así aparece en la leyenda del Minotauro, ser monstruoso de cuerpo humano y cabeza de toro, nacido de la unión erótica de la reina Pasifae con el toro blanco de Poseidón. Entonces el toro se convierte en el monstruo del laberinto, un laberinto en el que se ve enfrentado a su sacrificio final.

Un arquetipo asociado al disfrute de los sentidos, que todavía está en espera de trasformarse, ya que Tauro también representa al planeta Tierra, su belleza y abundancia, su fertilidad y creatividad. Redimir al monstruo y salvarlo del laberinto es una de las asignaturas pendientes de nuestra psique individual y colectiva.

En su aspecto negativo es posesión, celos y apego a lo material. Descontrol en los placeres, adicciones, terquedad y obstinación.

El toro necesita ver más allá de su territorio, romper su inercia y su miedo a perder el control, y aprender a fluir y dialogar más allá de sus fronteras.

Es un signo fijo de Tierra, la tierra fértil de la primavera.