CAPRICORNIO

CAPRICORNIO

 

Capricornio es el signo del solsticio de invierno, del renacimiento solar, del niño que madura hasta alcanzar su forma completa, el humano consciente.

Capricornio es estructura y cimiento, es la madurez de la tierra, que da soporte a todos los seres que la habitan. Es el esqueleto, que sostiene y da forma a cada ser vivo, cada piedra, vegetal, montaña, casa.

Representado por el dios Pan, una divinidad ancestral, de pies, cuernos y perilla de cabra, que era el pastor de todos los rebaños, el hombre verde de todos los bosques y de las zonas agrestes y salvajes del planeta. En sus leyendas aparece jugando a asustar a los humanos con su flauta, es el pánico.

Es representante del invierno, de la naturaleza en su aspecto más duro, pero al a vez, en el solsticio de invierno, se produce el nacimiento del Sol, la vuelta de la luz a los días y la semilla enterrada comienza a germinar desde lo oscuro, lenta pero segura.

Capricornio  también está representado por una cabra con cola de pez, es la materia todavía sin forma concreta, el huevo de hielo en el que se fragua el diseño en el frío invernal, que condensa, cristaliza, da estructura y solidez. Es la isla que emerge en medio del mar.  Es una energía constructiva que prepara la materia prima para darle forma y estructura. La cabra supera obstáculos y se eleva a las alturas, hacia su realización; como la semilla, que con la información de lo que puede llegar a ser, asciende a través del manto de tierra hacia la luz.

Es el triunfo de la forma. El nacimiento y el número diez, símbolo de completación, de culminación. Es el ser humano maduro, dispuesto para un nuevo ciclo, para afrontar los retos de su vida y alcanzar la realización.

Saturno rige a Capricornio, símbolo de voluntad y madurez, de conciencia del espacio – tiempo y sus ciclos.

En su maduración, el humano desarrolla su propia individualidad y realización, su capacidad de intervención social, su vocación. La creación y manifestación de sus capacidades en el entorno. Se hace responsable de su vida y de sus posibilidades de acción en el grupo.

El humano de Capricornio es aquel que por fin ha descubierto su meta y sólo desea alcanzar su cumplimiento, aún a costa de esfuerzo, lentitud, sacrificio, fuerza de voluntad y entrega, incluso de soledad.

En Capricornio se celebra la Navidad, el nacimiento del niño Sol, que en la tradición cristiana, es Cristo como arquetipo del humano completo e integrado en su polaridad física y espiritual, que nace de nuevo para cumplir la vocación de  su corazón. Es el humano que está dispuesto a entregarse al trabajo elegido, que aporta al grupo su esfuerzo, su dedicación y su responsabilidad. Capricornio es conciencia y voluntad unidas en una meta, en una vocación social.

En su aspecto negativo, Capricornio es taciturno, misántropo, desapegado. Esconde una gran sensibilidad tras su apariencia fría y distante, pero puede volverse retraído y pesimista, nadar en la autocompasión y la queja,  solitario, aislado e incomprendido.

Capricornio es un signo cardinal de Tierra, es la tierra endurecida por el frío, silenciosa, que trabaja en la oscuridad alimentando la nueva semilla.