CÁNCER

CÁNCER

 

El primer signo del verano está representado por el cangrejo, que simboliza el caldero, el recinto cerrado y protegido del útero, la protección y alimento del hogar.

En Cáncer el humano experimenta los vínculos básicos y emocionales que aseguran protección, alimento y crecimiento. El vínculo entre la madre y el hijo, el vínculo familiar.

En Cáncer ocurre el Solsticio de verano, momento a partir del cual el Sol, como el cangrejo, comienza a caminar hacia atrás, porque los días van a ser cada vez más cortos.

Equipado con la inspirada mente de Aries, el deseo de Tauro y el diálogo dual de Géminis, el humán entra, a través de Cáncer, en el reino de la tribu, en el proceso de civilización que representa la primera unidad social, la familia y el hogar.

Cáncer y Capricornio son los dos grandes signos de los solsticios, las puertas del Sol. Cáncer es la puerta hacia la vida de la forma y representa los riesgos del crecimiento. Es el niño que nace sin terminar su desarrollo y necesita del vínculo emocional y alimenticio de la tribu. Capricornio abre la puerta a la madurez, la conciencia y la individuación. Es la entrada en el reino de las responsabilidades y compromisos del estado adulto.

El carácter cambiante de la luna y sus fases rige el mundo de Cáncer, un mundo emocional y anímico asociado a los ciclos hormonales.

En las culturas antiguas, la Luna era la diosa triple: joven doncella, madre abundante y vieja sabia. Multitud de diosas se asocian a estas fases y a la Luna, todas herederas de las antiguas diosas, que representaban los ciclos de la vida y enseñaron a los humanos a cultivar la tierra, a domesticar el ganado y a construir hogares.

Cáncer es emoción, sentimiento, cuidado, protección maternal, intuición, alimento, fluidez, viajes, sentimiento de pertenencia, tribu. En su aspecto negativo se asocia a las dependencias emocionales, los miedos, las dificultades para madurar y desarrollar la propia individualidad, el apego al pasado y la inestabilidad emocional.

Es el primer signo del verano, signo cardinal de Agua, el agua primordial del vientre materno.