Los eclipses en el eje Capricornio y Cáncer.

El eclipse parcial de Sol del día 6 de enero, en la Luna Nueva de Capricornio, abre la puerta de un año, de un ciclo, de una época llena de preguntas. Qué pasara con el clima, qué vamos a hacer con los plásticos, material desechable de esta sociedad de consumo, tan reciente y tan atiborrada de basura. Qué fuentes de energía moverán nuestro futuro, ya muy cercano. Qué pasara con los robots, qué nuevas tecnologías van a infiltrarse en nuestras vidas, cómo van a cambiar nuestra organización, supervivencia, cultura y relaciones. Cómo vamos a superar las contradicciones de un mundo que se abre, se amplía, se transforma; que busca nuevos modelos, igualdades y derechos; que fragua nuevos lenguajes; que se acelera mientras rompe con los viejos paradigmas.

Cada año dos pares de eclipses dibujan puntos de cruce en el diálogo entre la Tierra, la Luna y el Sol, y este año ese diálogo comienza en el eje Cáncer – Capricornio, los signos de los solsticios, puntos de cruce del ciclo solar que los griegos simbolizaban como puertas de entrada en la materia, puertas de creación y manifestación. La de Cáncer simbolizaba el nacimiento en el plano físico a través de la madre. La de Capricornio era la puerta del individuo consciente y responsable de sí mismo, del nacimiento en el plano mental y creativo.

Es posible que el eclipse de Sol, con el que comienza 2019, abra una ventana a la consciencia.

Es posible, quizás porque en el caos de frases y acciones alocadas, confusas, tergiversadas, de un mundo que parece haber perdido el norte, la cabeza, la razón, la lógica y la honestidad, se vuelva cada vez más urgente asumir el compromiso y la responsabilidad de volvernos humanos conscientes, de despertar, de darnos cuenta de lo que le decimos al otro, de lo que nos decimos a nosotros mismos, de lo que le decimos al mundo con nuestras acciones y decisiones. No existe consciencia sin honestidad, sin elección responsable y comprometida con la razón y la ética, con el beneficio para todos los seres del planeta y el universo. Lo otro, el beneficio para mí y los míos, la violencia, la discriminación, el odio, pueden reflejar el miedo, pueden nombrar pasiones, emociones, instintos básicos, pero nunca reflejan consciencia.

El arquetipo del eclipse de Sol se grabó en nuestro inconsciente ancestral como un aviso, una advertencia, una llamada de atención. El eclipse de Sol en Capricornio, el signo de la madurez y la responsabilidad, puede ser un símbolo y un aviso de que es urgente una nueva luz en las mentes de los humanos, que ya somos los responsables del planeta y los seres que lo habitan.

Tenemos un gran poder, ¿somos capaces de ejercerlo para mejorar el planeta y a sus habitantes? ¿Para ser y hacer felices a los que nos rodean? ¿Para crear y actuar en beneficio de todos? O vamos a ejercerlo para destruir, difamar, despreciar, para aniquilar las posibilidades, las formas de vida, las creaciones, la posibilidad de crear una maravilla.

La clave está en la comunicación, en el diálogo. No hay otra forma de evolucionar que no este en el entendimiento, en la comprensión, en la empatía, en eso que llamamos amor y que se confunde tanto. Diálogo que nos conecte, que se sustente en palabras, imágenes, símbolos, que cree puentes y no amenazas. Porque las palabras y las imágenes pueden ser espadas, demoler puentes, construir muros, despedazar, destrozar y violentar. Por eso la necesidad de la consciencia. La puerta de Capricornio es la puerta de la responsabilidad individual.

El reto que nos propone este eclipse: una alianza colectiva, global, planetaria por la cooperación, la solidaridad, la comprensión, la empatía, la unidad y la comunidad.

Necesitamos una acción activa y decidida para conocer y comprender. Que se iluminen las mentes, que despierten, que nazcan, que salgan a la luz las ideas, las intuiciones, la inspiración. Que conozcamos lo que está oculto para restaurar el equilibrio y aprender. Que nos demos cuenta de que solo en la cooperación esta la vida, ese misterio.

Este es el reto que abren los Nodos de la Luna entre Capricornio y Cáncer, los lugares en la elíptica donde se producen los eclipses en los años 2019 y 2020. Reto que presiden dos planetas lentos en Capricornio, Saturno, que llegó en diciembre de 2017, representa el arquetipo de la sabiduría, la madurez, la responsabilidad y la consciencia. Y Plutón, que llegó a Capricornio precisamente en el 2008, el año en que se disparó la crisis económica. No olvidemos que Capricornio representa en la sociedad las estructuras del poder, y Plutón, entre otros poderes, representa el poder financiero. ¿Saben astrología los poderes financieros de este planeta? O es real esta extraña sincronicidad entre planetas y acontecimientos terrestres… Creo que ambas respuestas son posibles, de hecho, fueron los poderes los primeros en utilizar los astros y los eclipses para controlar a los pueblos. Todo configura modelos y estructuras, y nuestra creatividad, aunque sea desde el egoísmo y el interés manipulador, tiene un poder increíble para transformar la realidad. Otro punto de reflexión para pensar e ir hacia la consciencia.

Durante el eclipse del 6 de enero, Saturno y Plutón se han visto acompañados por el Sol, la Luna y Mercurio, todos en Capricornio, tres planetas y dos luminarias. Un balanceo de objetos celestes que enfrenta a Cáncer, donde solían vivir las mujeres, centradas en sus úteros, sus maternidades, sus hogares y su cuidado; alejadas de poderes, decisiones y responsabilidades sociales; mujeres que ahora deciden y eligen, que se sienten y son iguales y ya no quieren dejar que otros las representen; que quieren influir y participar de los asuntos del mundo. Todos y todas estamos saliendo de la caverna, todos y todas queremos ver la luz, a pesar de que todavía a veces nos confundimos y nos dejamos engañar, o nos vence la pereza y nos arrellanamos en el sillón y nos tragamos todo lo que dicen esas figuras espectrales de las redes de Internet y las televisiones.

Pero a todos nos llega nuestro tiempo de madurar y no se madura sin desarrollar espíritu crítico, sin conocer, sin abrir la mente, sin intentar comprender, sin asumir las propias decisiones y responsabilidad, sin darse cuenta de que elegir es un acto de consciencia. Sin comprender que a pesar de que no podemos elegir muchas cosas, sí podemos elegir cómo las vivimos, qué actitudes, qué ideas elaboramos entorno a ellas, qué pensamos y decimos sobre el mundo.   

Pronto Saturno y Plutón formarán conjunción en Capricornio, es uno de esos momentos épicos de la astrología que muchos estudiosos han asociado con acontecimientos radicales que han transformado las sociedades de los humanos, muchas veces relacionados con cambios climáticos y geológicos; no podemos olvidar que el gran poder, más allá de todos los demás poderes, está en el planeta que nos sostiene y en su naturaleza.

El primer acercamiento significativo entre Saturno y Plutón será ya en marzo de este año 2019. En Julio se alejarán un poco para volver a acercarse en diciembre de 2019, en que harán su primera conjunción, que será exacta a mediados de enero de 2020.

No me interesa predecir, no creo en el destino ni en las adivinaciones, solo observo imágenes simbólicas e intento buscar su latido en el fondo del inconsciente colectivo, donde se fraguan nuestras creaciones humanas. Éstos dos quizás simbolicen una crisis definitiva de las estructuras que han sostenido nuestras sociedades en los últimos cinco mil años. Que sea más o menos dura esa transformación creo que dependerá de nuestra capacidad para aceptar los cambios, para aprender, conocer y reconocer, para darnos cuenta de las oportunidades que se abren cuando un ciclo se cierra, para dialogar, comprender y madurar como humanidad, para hacernos conscientes, construir juntos y unirnos al cambio que late en las profundidades de la naturaleza y el planeta.

Una respuesta a “Los eclipses en el eje Capricornio y Cáncer.”

  1. Muy buena información!
    Un análisis muy inteligente y realista de la situación actual y con claves muy acertadas para ir aplicando ya a nuestra vida cotidiana y al desarrollo de la consciencia individual y colectiva.
    Aceptemos que ha llegado el momento de madurar, como seres humanos y como especie! Que belleza de época para vivir!!! Gracias

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