ECLIPSES DE JULIO 2019

Comunicar con otros, con el ambiente que nos rodea, con nosotros mismos. Todo lo que existe comunica por su forma, por su sonido, por el espacio que ocupa. Todo esta interconectado en redes de comunicación.

En nuestro cuerpo existe una red de comunicación que avisa de sus necesidades, su cansancio, su dolor, su estrés o placer, y una red de comunicación en la psique, por eso cuando caemos dormidos se disparan los sueños, esos viajes surrealistas en los que el inconsciente aprovecha para organizar la información acumulada, limpiar memorias y actualizar el disco duro del cerebro.

Nuestro cuerpo desplaza el aire a su paso, respira, ingiere alimentos y deja desperdicios; emite y recibe sonidos, mueve objetos, transforma espacios,  recuerda, ríe, llora, se viste y desviste, toca, siente, ama.

Existir en el tiempo/ espacio, ser y comunicarse es lo mismo. Comunica mi presencia, mi silencio, pero también comunica mi vacío porque el recuerdo queda mucho tiempo en los lugares y en la memoria.

Todo lo que existe es comunicación y todo lo que es comunicación es tiempo y todo tiempo es espacio.

El siguiente eclipse de Sol será el 2 de julio y se verá en el océano Pacífico, Chile, Argentina y Uruguay, y estará a 10º 38’ de Cáncer.

Sobre el ECLIPSE TOTAL DE SOL del día 2 de julio de 2019.

Cada eclipse es una ventana que se cierra y otra que se abre. Mas allá del temor ancestral y del escepticismo, cada eclipse forma parte de la red de comunicación de todo lo que existe. El Sol es cubierto por la sombra de la Luna, brilla, deja de brillar, brilla, en ese tiempo su código transmite una señal diferente.

Antes o después de un eclipse de Sol siempre se da un eclipse de Luna. En esta ocasión será un eclipse parcial de Luna el día 16 de julio y estará a 24º 04’ de Capricornio.

Cada seis meses se produce un par de eclipses que con su diálogo entre la luz y la oscuridad dibujan una espiral histórica, un ciclo que modifica, de forma sutil y significativa, el campo electromagnético. Un acontecimiento misterioso y lleno de significado sobre el arquetipo binario luz/oscuridad, vacío /plenitud en el flujo continuo.

Este par de eclipses de julio estarán en el eje Cáncer/Capricornio, el eje de los Solsticios, el eje del año, el tronco del árbol sagrado que hunde sus raíces en la oscuridad, donde encuentra su alimento, y eleva su copa hacia la luz donde da sus frutos y semillas.

Un eje, un soporte, un paradigma que llega a su punto de cruce y se transforma. De esto trata esta serie de eclipses.

El primero de este ciclo fue el 13 de julio del 2018 con un eclipse parcial del Sol en Cáncer y el segundo fue el 6 de enero de 2019 con un eclipse parcial de Sol en Capricornio.

Ahora El Sol y la Luna sincronizan sus eclipses entre Cáncer y Capricornio en el Solsticio de Verano y culminarán su diálogo durante el Solsticio de Invierno, con un eclipse anular de Sol en Capricornio el 26 de diciembre y un eclipse penumbral de Luna en Cáncer el día 10 de enero del 2020.

Durante el Solsticio de Verano el Sol llega a su máxima plenitud y comienza su viaje de vuelta a la oscuridad. El árbol da sus frutos y deja sus semillas en barbecho hasta el siguiente ciclo, en el que la Tierra vuelva a recibir los rayos solares a partir del Solsticio de Invierno, entonces el Sol y las semillas volverán a renacer.

Un diálogo nuevo, una nueva forma de ser y estar y pensar el mundo, un nuevo intercambio más equilibrado nos proponen estos eclipses. El viejo paradigma, ya vacío de contenido, está dejando la Tierra agotada y con ella nuestros sueños e ilusiones, esos espacios y tiempos que imaginamos llenos de sentido, de amor, de comprensión y de esperanza.

Cuando el Sol se esconde en el eclipse viaja a un lugar mágico y al volver siempre nos trae un regalo, una propuesta de evolución y renovación que podemos activar desde el inconsciente colectivo y sacar a la luz del consciente, esta vez nos trae una palabra clave: DIÁLOGO.

Dialogar es abrirse, es ir más allá de los prejuicios y fronteras, es escuchar a, hablar con, es empatía, es ponerse en el lugar del otro, es comprender y liberarse de los rígidos trajes cotidianos. Es viajar entre los diferentes territorios de la memoria, a través de los sueños, más allá de los miedos y las ideas preconcebidas. Es viajar como el agua, que no teme a los abismos porque fluye y rellena todos los huecos.

La calidad suprema es como el agua.

La calidad del agua

consiste en que a todos sirve sin conflicto.

Mora en los lugares que todo hombre desprecia.

Por ello está próxima al SENTIDO.

El lugar determina la calidad de la morada.

La profundidad determina la

calidad del pensamiento.

El amor determina la calidad del regalo.

La verdad determina la calidad de la palabra.

En el orden se manifiesta la calidad del gobierno.

El saber hacer determina la calidad de la obra.

El momento adecuado determina la

calidad del movimiento.

Quien no se afirma a sí mismo

se libra de la crítica.

Tao Te King – Lao Tsé – Traducción y comentarios Richard Wilhelm.

Editorial Sirio.

De esta forma saldrá a la luz lo escondido para reciclar esas zonas enquistadas por la corrupción y el dolor. Esos son los dragones que guardan nuestros tesoros, porque todos tenemos un don, todos traemos un pan bajo el brazo o una sonrisa diferente, o dejamos en el aire frases inolvidables, o descubrimos un color nuevo, o damos un especial paso en el baile, pero sin el diálogo, sin el intercambio, nuestros dones se sumergen en el mar de los sinsentidos, de los desprecios, humillaciones, resentimientos y heridas, y dejan de brillar nuestros tesoros.

Lo fácil será quedarnos en el territorio conocido y protegernos ante la duda, el miedo a lo desconocido, la pereza de pensar, de conocer o de entender, pero siempre podemos ir y luego volver a nuestros refugios para recuperar energía. Poco a poco podemos acostumbrarnos al ir y venir de los diálogos, al existir comunicativo.

El Sol del eclipse puede ayudarnos a descubrir las nuevas semillas en la cosecha, lo que se ha transformado y guarda un potencial nuevo para el futuro.

Se abre un tiempo de descanso, de tardes largas que invitan a contemplar el cielo sin prisas y esa calma puede ayudarnos a separar el grano de la paja, a calibrar nuestros buenos resultados y a descubrir algún tesoro.

El eclipse parcial de Luna será en Capricornio y estará en conjunción con Plutón, un planeta y arquetipo que se sincroniza con este tiempo de transición, este tiempo de trasformación profunda del viejo paradigma. Y el eclipse de Luna nos avisa de la necesidad de cuidarse, curarse, protegerse, restaurarse, reciclarse, alimentarse, quererse, descansar, dormir e incubar sueños para sanar las memorias y reconocer que estamos en una profunda transformación colectiva, y que necesitamos de esa suavidad de los pequeños detalles para restaurar la esperanza.

2 respuesta a “ECLIPSES DE JULIO 2019”

  1. Que esperanzador mensaje nos traen los eclipses. Ojalá esa propuesta de diálogo sea la que presida nuestras vidas en estos momentos tan importantes de cambio.

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