LOS CUATRO CUADRANTES

LOS CUATRO CUADRANTES

Hemos visto que los ángulos de la carta son cuatro, Ascendente, Descendente, Fondo del Cielo y Medio Cielo, y corresponden respectivamente a la casa 1, la casa 7, la casa 4 y la casa 10, así como a los cuatro puntos cardinales del espacio. Ascendente es el Este para el lugar de nacimiento; Descendente es el Oeste, Fondo del Cielo es el Norte, y Medio Cielo es el Sur.

El Este es el nacimiento, es el lugar por donde sale el Sol, es el impulso vital, la supervivencia en los primeros años de vida. Es la personalidad, la imagen, el yo con lo mío, en la casa 2, y lo que aprendo, en la casa 3.

En el Norte o Fondo de Cielo, o casa 4, vemos la estructura del medio familiar e íntimo, los cimientos de la vida, el lugar en el que aprendemos a jugar y crear, representado en la casa 5, y el lugar en el que aprendemos a cuidar nuestra higiene, servir y ayudar, limpiar, ordenar y atender el trabajo y obligaciones, en la casa 6.

El Oeste, el lugar donde se pone el Sol, representa al otro. A esas personas con las que elegimos comprometernos y compartir la vida. El Oeste es la muerte del Sol, es la muerte del ego, que nos permite abrirnos y participar con los demás. Es en la casa 8 donde obtenemos los resultados de esa colaboración, de esa fusión e intercambio. Y es en la casa 9 donde alcanzamos la sabiduría de la experiencia y una comprensión más amplia de la vida.

En el Medio Cielo y el Sur está nuestra maduración como individuos, aquí vemos nuestra huella en el mundo, expresamos nuestras capacidades y nos realizamos. En la 11 participamos en la sociedad a través de los grupos conectados a través de la profesión, de los intereses, las ideologías o las actividades deportivas y culturales. En los que participamos como individuos y desarrollamos experiencias, conocimientos, conciencia social y nuestra evolución. Es cuando descubrimos la importancia de elegir, decidir y proyectar nuestro futuro.

En la casa 12 nos enfrentamos con lo trascendente, lo imponderable, el misterio de la vida,  inmersos en un todo mayor que es la naturaleza y sus ciclos y cambios. Nos damos cuenta de que solo controlamos una pequeña parte de nuestros pensamientos, emociones y acciones, y de que todo lo demás está condicionado por esa totalidad en la que estamos inmersos, así como por el inconsciente personal y colectivo en el que nace y navega nuestra psique individual.

Una persona que tenga muchos planetas en el primer cuadrante, de la casa 1 a la 4, estará centrada en sus propias necesidades, individualista y capaz de alcanzar seguridad y poder en su mundo privado.

Una persona que los tenga entre las casas 4 y 7, buscará establecer cimientos para crear, para desarrollar sus potencialidades al servicio de los demás.

Una persona que los tenga entre las casas 7 y 10, necesitará de los demás para conocerse a sí mismo y tenderá sobre todo a colaborar y participar, o a veces depender más de otros.

Una persona que los tenga entre las casas 10 a la 1, tendrá sobre todo inquietudes sociales, grupales y profesionales. Querrá hacer las cosas en  la sociedad, dejar su huella y obtener realización personal.