DOCE DIRECCIONES

DOCE DIRECCIONES

La intersección del eje del horizonte y el eje del meridiano da lugar a los cuatro cuadrantes, que varían en su tamaño debido a la inclinación de la Tierra, la latitud y la época del año en que ocurrió el nacimiento.

Hay dos formas de dividir las casas intermedias, una en base al espacio y otra en base al tiempo. La más común es la de Plácidus, monje español de comienzos del siglo XVII, que divide las casas en función del tiempo que tarda un grado en llegar desde el Ascendente al Medio Cielo. Este tiempo se divide y se convierte en las casas 11 y 12, y el tiempo que tarda un grado en llegar del Fondo del Cielo al Ascendente, se divide en las casas 2 y 3. Por extensión de estas líneas de división, nos encontramos con las casas 5 y 6, 8 y 9.

Este sistema se hizo muy popular cuando Rafael, un astrólogo del siglo XIX, publicó un almanaque en el que incluía una tabla de casas hecha con este sistema. Hoy día es el más usado y popular, y es el que utilizamos para levantar nuestros mapas astrales. Este sistema tiene un problema y es que en latitudes más altas de los 66 grados y medio, muchos grados nunca llegan a tocar el horizonte, por ejemplo para cartas de lugares al Norte de Suecia o Noruega, por lo tanto en estas latitudes ciertos grados de la eclíptica nunca pueden llegar a ser el Ascendente. Para estos casos suelo usar el sistema de casas iguales, aceptando los cuatro ángulos de la carta.

Las casas representan terrenos o ámbitos de nuestra vida, son campos de experiencia que tienen múltiples interpretaciones en distintos niveles y se cuentan a partir del Ascendente en sentido contrario a las agujas del reloj.

El tema natal es un momento inmovilizado en el tiempo que muestra la particular disposición de planetas, signos y  casas para esa hora y lugar.

Puesto que estamos relacionando la esfera celeste y la terrestre, divididas en doce sectores cada una, un zodíaco natural hace corresponder el Ascendente o casa 1 al signo de Aries, la casa 2 al de Tauro, la casa 3 al de Géminis, la casa 4 a Cáncer, la casa 5 a Leo, la casa 6 a Virgo, la casa 7 a Libra, la casa 8 a Escorpio, la casa 9 a Sagitario, la casa 10 a Capricornio, la casa 11 a Acuario y la casa 12 a Piscis. Este zodíaco natural es simbólico y nos ayuda a entender el significado de cada casa.

Las casas Angulares, 1, 4, 7 y 10, son las de los cuatro ángulos, que corresponden al Este – Ascendente, Norte – Fondo del Cielo, Oeste – Descendente, Sur – Medio Cielo. Y a los signos cardinales, Aries, Cáncer, Libra y Capricornio. Son los asociados a los cuatro cruces estacionales del año, los Solsticios y los Equinoccios. Los signos cardinales generan y liberan energías nuevas. Las casas angulares son los sectores de nuestra vida que ejercen una importancia fundamental en nuestra individualidad: la personalidad, el hogar, las relaciones y la profesión.

Las casas Sucedentes, 2, 5, 8, 11, asociadas a los signos fijos, Tauro, Leo, Escorpio y Acuario, estabilizan y concretan la energía. Son los signos asociados a la etapa central de cada estación.

Las casas Cadentes, 3, 6, 9 y 12, asociadas a los signos mutables, Géminis, Virgo, Sagitario y Piscis, distribuyen y reorganizan la energía. Son los signos asociados al final de cada estación.