LUNA SEMILLA DE PISCIS

El domingo pasado, 23 de febrero, fue la Luna Nueva en Piscis, el último signo del zodiaco, el número doce, el que cierra el ciclo. El final, la disolución, la entrega, la aceptación, la última vuelta de la espiral y un tiempo de espera. Un momento que puede parecer caótico, como un torbellino en un cruce de caminos o un cambio de estación, un trasbordo, una mudanza, una despedida, un abandono. Confusión y tristeza a ratos, pero también conexión honda con el misterio y una visión iluminada en un atardecer enrojecido.

Un cruce que a veces nos llena de inquietud en un tiempo inestable, paradójico, en el que la sátira se disfraza para retar al miedo.

Esta luna Semilla de Piscis, a partir de hoy, día 26, y hasta el primer cuarto creciente, que será el 2 de marzo, nos propone equilibrar la balanza de los miedos con la racionalidad de cada instante, un paso delate de otro en un presente brumoso.

Todas las bifurcaciones contienen posibilidades e inquietud, todo se mezcla en la coctelera antes de servirse la nueva energía, que pronto recorrerá la primavera. Antes, ahora, mejor cuidarse de la confusión, limpiar el cuerpo, con sus emociones, y la psique, con sus fantasmas. Tiempo de limpieza, de descanso, de calma.  Piscis tiene enfrente a Virgo, que equilibra con su lógica, su organización, sus tareas cotidianas, sus presentes. Todos los fantasmas huyen delante de una escoba y un recogedor.

Mercurio, que está ahora en su movimiento retrógrado, está también en Piscis en conjunción al Sol. Mercurio retrógrado nos lleva al inframundo, al inconsciente, a las profundidades del sueño, y también nos pide ralentizar el paso, descansar, parar la cabeza y relajarnos un poco.

Ahora puede que nos cansemos más con cualquier tarea, que nos confundan las noticias alarmantes, quizás nos pueda un desaliento, que tiene que ver con las dificultades de la vida, pero también con una disminución de la vitalidad.

Mercurio estará retrógrado hasta el día 10 de marzo, hasta ese día cuidado con los despistes, las confusiones, los engaños, los pensamientos irreales, las ideas fantásticas y sin fundamento, las noticias falsas, los bulos…

Mientras camina hacia atrás, Mercurio también puede ser útil para cerrar asuntos del pasado, para vivir reencuentros, para recordar y recuperar la memoria, para desvelar o aclarar ideas, para desenredar entuertos, para recuperar algo perdido, para terminar tareas… O para desaparecer y alejarse de situaciones y personas que no están, que no estuvieron y no tienen lugar en nuestra vida, aunque lo parezca o lo pretendan.  Y para cerrar otras relaciones  que ya han terminado su ciclo.

Mercurio en Piscis navega las aguas, por lo que serán nuestras emociones las que nos indiquen el camino, pero cuidado, será mejor observar y darnos tiempo antes de tomar ninguna decisión importante, porque Mercurio volverá a Acuario el 5 de marzo y después de volverse directo el día 10, llegara otra vez a Piscis el 17 de marzo. Esto significa que nos falta información, démonos tiempo para recuperarla, porque se quedó prendida en algún momento entre los días 1 y 3 de febrero, y ahora podremos recuperarla para completar el cuadro y ver por dónde van esas cosas que ahora se ordenan o se cierran.

Mientras en Piscis navegamos el sueño y la disolución del carnaval a la cuaresma, y se deshacen las fantasías, en Capricornio se prepara otra reunión. Plutón y Saturno siguen juntos de momento, pero  pronto Júpiter se  acercará también a Plutón en Capricornio y formará su conjunción a final de marzo, junto a Marte. A partir del día 17 ya podremos notarla. Entonces Saturno entrará en Acuario, el día 23, donde estará hasta el 2 de julio, en que volverá a Capricornio.

Todo se mueve muy rápido y es muy intenso en este tiempo de conjunciones tan potentes en Capricornio. Se mueven las estructuras de la economía y del poder en la sociedad, las estructuras que hemos creado en nuestra vida, los cimientos que parecían más sólidos, las actividades en las que cada uno hemos asumido la función más responsable, sea en nuestra profesión o respecto a cargas y compromisos. Todo eso se mueve y se transforma mucho más rápido de lo que cabía esperar, cuando Saturno y Plutón juntos nos pesaban en los meses anteriores.

Esta aceleración de final de marzo, que se une al impulso de la primavera, puede ayudarnos a sacar adelante muchas cosas, a resolver y aclarar, a generar nuevas estructuras, pero también nos puede generar estrés, en algunos casos tensiones o violencia. Puede lanzarnos a tomar decisiones precipitadas que luego habrá que revisar, porque ahora significan un cambio más profundo.

Mientras Saturno esté hasta julio en Acuario, nos obligará a pensar y proyectar nuestras decisiones con perspectiva de futuro. Saturno es un patrón de responsabilidad y por lo tanto de obligación, y ahora sembramos una semilla que dará su fruto en años venideros, que serán años de cambios acelerados para el planeta y la humanidad.

Urano, el regente de Acuario, está en Tauro, y en este comienzo del mes lunar forma buenos aspectos al Sol en Piscis y a Marte en Capricornio. Nos propone ser realistas sin dejar de ser valientes para innovar, para crear una nueva versión, una nueva interpretación de la realidad más consciente, más humana y más honesta, para integrar y organizarnos con todos los cambios, que ya están aquí.

 

 

LUNA SEMILLA DE ACUARIO 2020

Ya se alarga la luz y llega más allá de la ventana, ya toca los libros del primer estante, casi en el centro del cuarto, todavía baja, todavía esquinada, todavía tímida. Ya llegan Imbolc y la Candelaria, el primero de febrero, con sus luces que saludan al joven Sol. Ya llega la rata metálica, que abre el año lunar y el desfile de animales en el cielo chino, que su sabiduría, su astucia y su intuición nos den las claves para echar a los virus fantasmales y sembrar lo nuevo.

Se aprende de las tormentas, del granizo, del canto y el vuelo de los pájaros. Se aprende sobre el tiempo y su cualidad, que cada año se despliega en la espiral eterna, porque de su cantidad ya sabemos, la teníamos tatuada al nacer.

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Solsticio de invierno y eclipses

Aspirar a la perfección, a la pureza de la forma, al equilibrio de la estructura. Comprometerse y hacerse responsable, organizar y ejecutar la idea o el proyecto. Buscar la coherencia, una ética de vida, la lealtad interna.

Encontrar una roca sólida y duradera en la que vivir y plantar un árbol.

Pero escalar al pico más alto de la montaña y sentirse el mejor, el elegido por eso, y justificar entonces la construcción de una pirámide sobre la que aposentarse como sabelotodo sobre lo bueno, lo mejor, la verdad y la justifica. Y considerarse ejemplo, puente y camino hacia un más allá en el que habitan los buenos y los elegidos, es uno de los pecados de Capricornio, el símbolo del solsticio de invierno, el tiempo en el que el sol renace y vuelve la luz.

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LUNA NUEVA – 26 DE NOVIEMBRE DE 2019

En el bosque profundo, donde habitan los mitos, “un viejo búho se sienta solitario sobre la rama de un gran árbol”, dice Dan Rudhyar en su libro: Un mandala astrológico. Y continúa: “Una aproximación sabia y equilibrada a la existencia, basada en una clara percepción de factores inconscientes y de su operación”.

Marte está en Escorpio horadando nuestra capa de respetabilidad, rompiendo la imagen perfecta de nosotros mismos, enfrentándonos con nuestras miserias, los celos, la envidia, el rencor, la rabia, la competencia… Un descrédito para esa imagen perfecta que nuestro ego se empeña en mostrar, y que estalla como una burbuja de cristal cuando las sombras de nuestro bosque interior, nuestro inconsciente, entran en acción movidas por todos esos deseos inconfesables que las alimentan.

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C. G. JUNG Y LA ASTROLOGÍA

«Parece, en realidad, como si el tiempo fuera, no algo menos que abstracto, sino más bien un continuum concreto, que contiene cualidades o condiciones fundamentales que se pueden manifestar, con simultaneidad relativa, en diferentes lugares, con un paralelismo causalmente inexplicable como, por ejemplo, en casos de manifestación simultánea de idénticos pensamientos, símbolos o estados psíquicos. Continuar leyendo «C. G. JUNG Y LA ASTROLOGÍA»

LUNA NUEVA DE ESCORPIO 28 DE OCTUBRE DE 2019

Todas las tardes, desde que comenzó a retirarse la luz y a colarse el frío, crujen las sillas de anea, las patas de la mesa, las vigas del techo, las traviesas de la escalera. A las puertas les cuesta encajar en sus marcos, a los árboles un viento loco les arrebata las hojas, en las calles crecen las sombras y el silencio se hace dueño de las noches. Los huesos recuerdan que se acerca el invierno.

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LUNA NUEVA DE LIBRA

28 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Ya estamos en otoño, el tiempo del equinoccio en el que los días y las noches se igualan antes de dar paso a la oscuridad que nos llevará al invierno.

Cuando los arquetipos zodiacales nacieron en la psique humana, hace unos 5000 años, a esta época no se la llamaría Libra y no sería una balanza su símbolo, puede más bien que fuera una imagen del sol ocultándose en el horizonte, un sol casi devorado por el dragón de la noche. Continuar leyendo «LUNA NUEVA DE LIBRA»

LUNA NUEVA DE VIRGO

Cargadoras de Heno, Julien Dupré.

El viernes pasado, 30 de agosto, fue Luna Nueva, la conjunción de la Luna y el Sol en el sector celeste de Virgo, esta vez acompañada  de un stellium formado por la conjunción con Venus, Marte y Mercurio.

Los cinco cuerpos celestes: Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte, que en Astrología simbolizan los arquetipos de la esfera personal de la vida.

La Luna de Virgo nos propone sentir esos cambios en la luz y la temperatura que nos anuncian el otoño y  nos avisan de la llegada de un tiempo más oscuro y frío. Continuar leyendo «LUNA NUEVA DE VIRGO»

ECLIPSES DE JULIO 2019

Comunicar con otros, con el ambiente que nos rodea, con nosotros mismos. Todo lo que existe comunica por su forma, por su sonido, por el espacio que ocupa. Todo esta interconectado en redes de comunicación.

En nuestro cuerpo existe una red de comunicación que avisa de sus necesidades, su cansancio, su dolor, su estrés o placer, y una red de comunicación en la psique, por eso cuando caemos dormidos se disparan los sueños, esos viajes surrealistas en los que el inconsciente aprovecha para organizar la información acumulada, limpiar memorias y actualizar el disco duro del cerebro.

Nuestro cuerpo desplaza el aire a su paso, respira, ingiere alimentos y deja desperdicios; emite y recibe sonidos, mueve objetos, transforma espacios,  recuerda, ríe, llora, se viste y desviste, toca, siente, ama. Continuar leyendo «ECLIPSES DE JULIO 2019»

Los eclipses en el eje Capricornio y Cáncer.

El eclipse parcial de Sol del día 6 de enero, en la Luna Nueva de Capricornio, abre la puerta de un año, de un ciclo, de una época llena de preguntas. Qué pasara con el clima, qué vamos a hacer con los plásticos, material desechable de esta sociedad de consumo, tan reciente y tan atiborrada de basura. Qué fuentes de energía moverán nuestro futuro, ya muy cercano. Qué pasara con los robots, qué nuevas tecnologías van a infiltrarse en nuestras vidas, cómo van a cambiar nuestra organización, supervivencia, cultura y relaciones. Cómo vamos a superar las contradicciones de un mundo que se abre, se amplía, se transforma; que busca nuevos modelos, igualdades y derechos; que fragua nuevos lenguajes; que se acelera mientras rompe con los viejos paradigmas.

Cada año dos pares de eclipses dibujan puntos de cruce en el diálogo entre la Tierra, la Luna y el Sol, y este año ese diálogo comienza en el eje Cáncer – Capricornio, los signos de los solsticios, puntos de cruce del ciclo solar que los griegos simbolizaban como puertas de entrada en la materia, puertas de creación y manifestación. La de Cáncer simbolizaba el nacimiento en el plano físico a través de la madre. La de Capricornio era la puerta del individuo consciente y responsable de sí mismo, del nacimiento en el plano mental y creativo.

Es posible que el eclipse de Sol, con el que comienza 2019, abra una ventana a la consciencia.

Es posible, quizás porque en el caos de frases y acciones alocadas, confusas, tergiversadas, de un mundo que parece haber perdido el norte, la cabeza, la razón, la lógica y la honestidad, se vuelva cada vez más urgente asumir el compromiso y la responsabilidad de volvernos humanos conscientes, de despertar, de darnos cuenta de lo que le decimos al otro, de lo que nos decimos a nosotros mismos, de lo que le decimos al mundo con nuestras acciones y decisiones. No existe consciencia sin honestidad, sin elección responsable y comprometida con la razón y la ética, con el beneficio para todos los seres del planeta y el universo. Lo otro, el beneficio para mí y los míos, la violencia, la discriminación, el odio, pueden reflejar el miedo, pueden nombrar pasiones, emociones, instintos básicos, pero nunca reflejan consciencia.

El arquetipo del eclipse de Sol se grabó en nuestro inconsciente ancestral como un aviso, una advertencia, una llamada de atención. El eclipse de Sol en Capricornio, el signo de la madurez y la responsabilidad, puede ser un símbolo y un aviso de que es urgente una nueva luz en las mentes de los humanos, que ya somos los responsables del planeta y los seres que lo habitan.

Tenemos un gran poder, ¿somos capaces de ejercerlo para mejorar el planeta y a sus habitantes? ¿Para ser y hacer felices a los que nos rodean? ¿Para crear y actuar en beneficio de todos? O vamos a ejercerlo para destruir, difamar, despreciar, para aniquilar las posibilidades, las formas de vida, las creaciones, la posibilidad de crear una maravilla.

La clave está en la comunicación, en el diálogo. No hay otra forma de evolucionar que no este en el entendimiento, en la comprensión, en la empatía, en eso que llamamos amor y que se confunde tanto. Diálogo que nos conecte, que se sustente en palabras, imágenes, símbolos, que cree puentes y no amenazas. Porque las palabras y las imágenes pueden ser espadas, demoler puentes, construir muros, despedazar, destrozar y violentar. Por eso la necesidad de la consciencia. La puerta de Capricornio es la puerta de la responsabilidad individual.

El reto que nos propone este eclipse: una alianza colectiva, global, planetaria por la cooperación, la solidaridad, la comprensión, la empatía, la unidad y la comunidad.

Necesitamos una acción activa y decidida para conocer y comprender. Que se iluminen las mentes, que despierten, que nazcan, que salgan a la luz las ideas, las intuiciones, la inspiración. Que conozcamos lo que está oculto para restaurar el equilibrio y aprender. Que nos demos cuenta de que solo en la cooperación esta la vida, ese misterio.

Este es el reto que abren los Nodos de la Luna entre Capricornio y Cáncer, los lugares en la elíptica donde se producen los eclipses en los años 2019 y 2020. Reto que presiden dos planetas lentos en Capricornio, Saturno, que llegó en diciembre de 2017, representa el arquetipo de la sabiduría, la madurez, la responsabilidad y la consciencia. Y Plutón, que llegó a Capricornio precisamente en el 2008, el año en que se disparó la crisis económica. No olvidemos que Capricornio representa en la sociedad las estructuras del poder, y Plutón, entre otros poderes, representa el poder financiero. ¿Saben astrología los poderes financieros de este planeta? O es real esta extraña sincronicidad entre planetas y acontecimientos terrestres… Creo que ambas respuestas son posibles, de hecho, fueron los poderes los primeros en utilizar los astros y los eclipses para controlar a los pueblos. Todo configura modelos y estructuras, y nuestra creatividad, aunque sea desde el egoísmo y el interés manipulador, tiene un poder increíble para transformar la realidad. Otro punto de reflexión para pensar e ir hacia la consciencia.

Durante el eclipse del 6 de enero, Saturno y Plutón se han visto acompañados por el Sol, la Luna y Mercurio, todos en Capricornio, tres planetas y dos luminarias. Un balanceo de objetos celestes que enfrenta a Cáncer, donde solían vivir las mujeres, centradas en sus úteros, sus maternidades, sus hogares y su cuidado; alejadas de poderes, decisiones y responsabilidades sociales; mujeres que ahora deciden y eligen, que se sienten y son iguales y ya no quieren dejar que otros las representen; que quieren influir y participar de los asuntos del mundo. Todos y todas estamos saliendo de la caverna, todos y todas queremos ver la luz, a pesar de que todavía a veces nos confundimos y nos dejamos engañar, o nos vence la pereza y nos arrellanamos en el sillón y nos tragamos todo lo que dicen esas figuras espectrales de las redes de Internet y las televisiones.

Pero a todos nos llega nuestro tiempo de madurar y no se madura sin desarrollar espíritu crítico, sin conocer, sin abrir la mente, sin intentar comprender, sin asumir las propias decisiones y responsabilidad, sin darse cuenta de que elegir es un acto de consciencia. Sin comprender que a pesar de que no podemos elegir muchas cosas, sí podemos elegir cómo las vivimos, qué actitudes, qué ideas elaboramos entorno a ellas, qué pensamos y decimos sobre el mundo.   

Pronto Saturno y Plutón formarán conjunción en Capricornio, es uno de esos momentos épicos de la astrología que muchos estudiosos han asociado con acontecimientos radicales que han transformado las sociedades de los humanos, muchas veces relacionados con cambios climáticos y geológicos; no podemos olvidar que el gran poder, más allá de todos los demás poderes, está en el planeta que nos sostiene y en su naturaleza.

El primer acercamiento significativo entre Saturno y Plutón será ya en marzo de este año 2019. En Julio se alejarán un poco para volver a acercarse en diciembre de 2019, en que harán su primera conjunción, que será exacta a mediados de enero de 2020.

No me interesa predecir, no creo en el destino ni en las adivinaciones, solo observo imágenes simbólicas e intento buscar su latido en el fondo del inconsciente colectivo, donde se fraguan nuestras creaciones humanas. Éstos dos quizás simbolicen una crisis definitiva de las estructuras que han sostenido nuestras sociedades en los últimos cinco mil años. Que sea más o menos dura esa transformación creo que dependerá de nuestra capacidad para aceptar los cambios, para aprender, conocer y reconocer, para darnos cuenta de las oportunidades que se abren cuando un ciclo se cierra, para dialogar, comprender y madurar como humanidad, para hacernos conscientes, construir juntos y unirnos al cambio que late en las profundidades de la naturaleza y el planeta.